17 feb. 2015

REDES · EXPERIENCIA PERSONAL

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© STELLA MARIA BAER


A estas alturas no creo necesario, ni conveniente que sea yo quién lo diga, que las redes son medios poderosos y útiles a la par que peligrosos y realmente difíciles de controlar. Hablando desde mi propia experiencia, desde el día en que me uní a una red social éstas se han convertido en algo esencial en mi vida. Y no «esencial» como algo del todo positivo. Sí es verdad que me han permitido ampliar mi cartucho de conocimiento, mi saber qué está pasando en el mundo, y conocer a gente maravillosa. Pero de este mismo modo también me han llevado a situaciones incómodas, a tiempo perdido y a personas tóxicas.

Supongo que llegas al culmen de una red cuando no te importa si el número de seguidores sube o baja, o si tienes más o menos interacciones, o me gusta o retuit o lo que sea. Llegas a un punto en el que entras a la timeline de Twitter, que es la red que más utilizo, y según vas bajando por la página te vas dando cuenta de que hace mucho que te has desconectado de todo eso, de que no encajas en esa filosofía, de que personas que te interesaba mucho seguir ahora parecen quemar tu paciencia, o incluso dudas en tuitear sabiendo cuántas indirectas falsas pueden interpretar tus seguidores, o stalkers.

Esto último ya es la gota que colma el vaso. Desconozco si es normal virtualmente, o si los que sufrimos por esto somos casos raros. Mas no hay nada que encuentre más repulsivo de las redes que los acosadores. De cualquier tipo, en menor o mayor medida.

No me importa ni juzgo que los usuarios se paseen por sus cuentas favoritas de vez en cuando, para inspirarse o para acceder a la información que deseas en cuanto ésta se publique. Desde mi punto de vista no está mal, es más, yo lo he hecho. Pero de ahí a que se esté pendiente de cada movimiento de ya no un usuario en sí, sino de una persona y su vida en concreto hay un trecho. Ahí, se ha alcanzado el límite.

Sé que al estar públicamente en una red en la que tú publicas lo que te da la gana, te expones libremente a que la gente se recree en tu vida. El problema comienza cuando empiezan a creer que forman parte de ella, o que pueden juzgarla y mencionarla cuando les plazca. Y lo peor es cuando hacen sus propias interpretaciones de tus publicaciones, que siempre tienen que ir dirigidas a dichos acosadores. Error. Es frustrante e inaceptable.

A pesar de todo, siempre he pensado que en cuanto a mis casos de acoso o stalkeo o como lo queráis catalogar, ha sido culpa mía. Yo le he dado esa confianza al usuario en cuestión, una confianza que le ha dado la cobertura suficiente como para que, después de pedirle expresamente y de todas las formas posibles que no quería saber nada más, siguiera intentando contactar conmigo ya sea vía e.mail o por red social. Al principio piensas que estás paranoica, luego amigos te dicen que no, que da mal rollo, y luego ya te hartas. Mentiría si dijera que no me he informado ya sobre las vías legales que penalizan dicho trato si éste siguiera existiendo. A tal ha llegado mi exasperación, y son muchas las maneras en que podría llevarse a cabo. 

No obstante, espero no tener que llegar nunca a tales extremos, aunque no me temblará la mano si lo veo necesario. Por el contrario, intentaré focalizar, como conclusión, mi presencia en las redes sociales. Tratándolas a cada una de manera independiente, intentando manejar correctamente la información que en ellas expongo, y adaptándome a su correspondiente filosofía del sharing. Y desde luego, alejando mi vida íntima de ellas, después de esto no me cunde. Sobre todo Twitter, que se ha ganado bastante mi desconfianza, pero en el cual intentaré seguir estando presente por mis seguidores y compis de verdad, y mis lectores, vosotros, que al fin y al cabo, sois por lo que sigo ahí.

Después de todo este rollo que necesitaba contaros, agradecería MUCHÍSIMO que me dierais vuestra opinión o me contarais si os ha ocurrido algo semejante. ¿Cómo contempláis ahora mismo las redes? ¿Alguna que os rechine? ¿Alguna que encontréis idónea?



MERCI DE VOTRE VISITE! 

13 comentarios :

  1. Aquí estoy, la primera de la fila MUAHAHAHA Y sí, nada más encender el ordenador he entrado en blogger para leer lo que habías escrito (soy curiosa, ¡qué pasa!) y la verdad es que no me esperaba esto.

    Ayer dijiste que se trataba de uno de tus textos paranoicos, pero lo que yo veo aquí es una realidad como un templo.

    No quiero utilizar la palabra "experta", pero sí sé algo sobre las interacciones que se dan a través de las redes sociales. O al menos, intento saber más sobre ellas porque yo misma, desde que empecé en Tuenti y, concretamente, comencé a publicar, he conocido a un montón de personas. Algunas de ellas las sigo leyendo hoy en día y las he visto crecer (es muy, muy bonito; en plan admiración, no en modo "quiero ser como tú y voy a copiarte en todo lo que hagas porque eres perfecta"; no, eso no). Y es cierto que a veces es muy difícil ver dónde está el límite.

    Somos responsables de lo que hacemos en Internet, de lo que publicamos o no en las redes sociales. ¿Por qué? Porque lo que pasa en Internet, se queda en Internet y trasciende Internet, es decir, puede llegar a cruzar la delgada línea entre la realidad y el espacio virtual.

    A lo que voy es que yo he tenido experiencias de todos los tipos: desde una plagiadora compulsiva patológica (algún día te contaré esta historia, si quieres) hasta una chica más joven que yo en mi época emo que copiaba todo lo que hacía, decía y escuchaba en las redes sociales (por aquella época era Tuenti jajaja qué tiempos).

    También digo que es difícil para muchas personas que buscan encontrar en el mundo virtual lo que no son o no tienen en la vida real, y cuando aparecen personas que son la versión de lo que a ellos les gustaría ser, es como un impulso a imitar esos modelos de comportamiento.

    Por eso siempre he dicho que hay que tener cuidado con lo que se escribe en la red, porque no sabemos quién realmente está leyéndonos.

    Personas que acabo de conocer y que les paso el blog y ya me siguen en todas las cuentas que poseo. Que luego lo pienso y es como "vamos a ver, tú misma te estás exponiendo en la red con Instagram, Twitter, Facebook, etc. Publicas tus escritos en FB donde están tus compañeros de clase de ahora y del instituto, ahí escribes cosas que ni siquiera tu familia sabe de ti. ¿Qué esperas?".

    Yo tengo ese dilema.

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  2. (II)

    Facebook es para mí como lo más personal de todas las redes sociales porque yo elijo a quién quiero tener entre los seguidores, qué publico y no, quién quiero que lo lea o no, etc.
    Twitter es una buena herramienta para promocionarse
    y poder estar en contacto tanto con lectores como personas a las que yo misma leo, y también con las que interaccionar.

    Instagram me gusta pero no la acabo de coger el tranquillo. Para mí es ineficaz. De hecho, recuerdo que cuando estaba haciendo mi tesina sobre las redes sociales, uno de los consejos de seguridad es no indicar la ubicación de donde haces la foto para evitar la identificación de las zonas próximas a donde uno vive o pasea.

    No obstante, hay algo que a través de mi estudio sí pude observar: nos importa un pimiento la seguridad, pero luego cuando ocurren cosas que nos ponen en alerta, es cuando nos preocupamos. Esto no es un discurso de "la culpa es de...", porque también hay que mirar a la otra parte, la que acecha, como tú dices. Tiene que haber un límite, eso está claro, pero las redes sociales no están demasiado preparadas para ser lugares seguros. Sin ir más lejos, Facebook vende datos de personas a empresas privadas, ¡todos lo hacen! Porque en el momento en que clicleamos en "Acepto las Condiciones de Uso" estamos aceptando algo sobre lo que NO se enseña.

    Muchas campañas y mucha tontería, pero a nivel de decir éstas son las ventajas y estos son los inconvenientes, nada de nada (de hecho era mi propuesta de intervención en dos colegios y se la pasaron por el forro; que no había tiempo, o sea, tienen casos de ciberbullying y castigan a los chavales y ya. Mal, fatal.).

    Vivimos en la era de la información y el conocimiento. Vivimos la realidad a través de un mundo ideal donde es muy, muy fácil ser una persona totalmente diferente o la misma, y donde también es muy, muy difícil que no ocurran experiencias como las que tú has vivido.

    Hay que ser precavidos, tanto unos como otros. Y créeme, de eso sí sé. Y un día me encantaría decírselo a un montón de personas más y que éstas se lo digan a más, y así sucesivamente.

    Bueno, como siempre en tu blog, me enrollo y no llego al punto jajaja

    Es una situación desagradable la que has tenido que vivir, pero tampoco debes culparte. Es decir, partimos del desconocimiento al no saber exactamente cuál es el alcance que tiene nuestra presencia virtual en la red. Tampoco podemos esperar no tener haters o stalkers porque escapa a nuestro control. Y tampoco podemos ser responsables de las acciones de los demás. Lo que sí hay que hacer es contarlo, decírselo a alguien y actuar, cortar la relación por todos los canales posibles, pero que tampoco el miedo te impida seguir haciendo lo que te gusta.

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  3. (III)

    Ya te digo que este tema me gusta mucho, y me gustaría especializarme (bueno, hay demasiadas cosas en las que quiero especializarme como educadora jaja).

    Desde mi punto de vista, todas las redes sociales tienen sus pros y sus contras. No existe una red social perfecta, por lo que no me decanto por ninguna. No todas ponen en práctica su política de privacidad (Facebook), cualquier persona de menos de 14 ó 16 años, que es la edad mínima para acceder a estos sitios, tienen perfiles virtuales (Facebook, Twitter, Tuenti...) sin ningún tipo de control, no se respeta el bloqueo a un usuario no deseado (Tumblr), el contenido de nuestras redes sociales no se elimina de la red una vez que has eliminado tu cuenta o la ubicación de las fotografías o no se impide que suban contenido que afecta a terceras personas, y un largo etc.

    No existe la red social perfecta, del mismo modo que no existe el ser humano perfecto. Por eso, yo desconfío de todas las redes sociales.

    Un gran, GRAN post.

    Espero de verdad que no tengas que vivir otro tipo de situación. También algún día te contaré el caso de la Guerra Fría de Twitter.

    De nuevo, me alegro de haber descubierto tu blog porque JAMÁS había llegado al límite de palabras en un comentario y contigo ya van dos veces.

    ¡Besos!

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    1. ¡Hola-hola, preciosa! :)

      1º. No sabes lo que ME ENCANTA que siempre te tomes la molestia de escribir comentarios tan elaborados y correctos, de verdad, la extensión no importa, porque la calidad lo supera, ¡un premio a mejor comentarista bloguera para M! ;)

      2º. Entrando ya en el tema: touché a todo lo que has dicho. Es cierto que siempre que critiquemos algún aspecto de las redes sociales, sobre todo la privacidad, recalquemos que nosotros, al fin y al cabo, hemos aceptado una serie de Condiciones y términos que muchos no nos hemos molestado en leer, y que para más inri, al entrar en una RED SOCIAL PÚBLICA, ya deberíamos saber de antemano que lo que en ella publiquemos estará disponible si no es a todo el mundo, a parte. Porque es ese y no otro el fin de una red social, el compartir con los demás pequeños momentos de nuestra vida. Sin embargo, ¿hasta qué punto podemos decir que ofrecemos esa privacidad? ¿es lícito que porque yo comparta PARCIALMENTE mi intimidad alguien en otra parte del mundo la haga suya o intente invadirla, ir más allá?

      Por supuesto que podemos ''stalkear sanamente'', o sea, pasarnos por esas cuentas que nos hacen tilín y maravillarnos con su contenido. Pero de ahí, a darnos la libertad de intentar formar o hacerse partícipe a base de insistencia de esa vida hay un trecho. Es mi vida, y que yo exponga trocitos de ella no la hace tuya, es decir, del acosador, o el usuario dichoso en cuestión. Eso es lo que yo pienso.

      3º: Yo, que sea consciente, aún no me he visto envuelta en un ningún caso de plagio. Y espero que la cosa siga así *toquemos madera*. Pero es un tema que conociendo varios casos de compañeras me toca la moral. Más que nada porque lo veo una seria falta de inteligencia del plagiador. Es decir, qué es aquello que racionalmente nos beneficia de un plagio. ¿Realización personal? De quién. ¿Éxito público? Me temo que cuánto más éxito, más posibilidades de que la farsa aflore. ¿De qué, de verdad? Estamos en una época en que la identidad prevalece, se intensifica, y nos identifica en muchos ámbitos. ¿Cómo podemos apropiarnos de una identidad ajena cuando esta no nos define? ¿Qué mérito y qué beneficio? ¿Por qué nos gusta más una persona o la vida de una persona o el estilo de una persona? Hemos de hacer de nosotros mismos lo que queremos ser, pero sin traicionarnos. Quieres hacer esto, hazlo. Alguien más lo habrá hecho, y alguien más lo hará. No podemos dejar que otros nos marquen el ritmo, porque cada uno sigue el suyo propio e inamovible. Si así no es, nos estamos engañando a nosotros mismos. Y no podremos continuar.

      3º. Sí, quiero, que me cuentes todo eso de la chica plagiadora compulsiva y la guerra fría de Twitter y todo lo que a usted se le venga en gana ^_^ Ya sabes que recibo lechuzas a cualquiera hora: ohmadeer@hotmail.com Y que siempre ando por las redes, nunca mejor dicho.

      4º Se te ve mucha pasión en esto, y muchas ganas de hacer tus teorías crecer, ¡se te da bien, a por ello!

      5º Me enrollo como las persianas (por qué se dirá así). ¿Me habré pasado del límite de palabras?

      Me alegra tenerte por aquí, ¡muchas gracias por la reflexión y por tu tiempo!
      ¡Besitos! ♥

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    2. ¡Toma ya! Tres comentarios de golpe. En serio, voy a tener que pedir a los de Blogger que me den más espacio o algo jaja

      Lo que dices es más el derecho de la propiedad intelectual, lo de apropiarse de material de otro autor. Eso tiene mayor covertura legal que el asunto del derecho a la privacidad y a la propia imagen, que es lo que en principio se vulnera en las redes sociales. Evidentemente, no es lícito, pero sucede y el problema radica en que, por un lado, no hay un gran desarrollo en materia de leyes/normas que regulen lo que sucede en la red y, por otro, la red es un mundo inmenso. No se puede controlar la red, con cada ley que los gobiernos promulgan intentando en vano tener poder sobre este espacio, es imposible. No obstante, se están viendo mejoras sobre todo en temas de crímenes cibernéticos (pornografía infantil, ciberbullying, amenazas, etc.), pero sigue habiendo muchas lagunas. Tienes toda la razón en lo que dices: nadie tiene el derecho de invadir la privacidad de otra persona. Incluso cuando se filtran fotografías personales de actores, esprecisamente eso, una violación de la privacidad. Si ellos deciden publicarlas es bajo su propia responsabilidad, pero igualmente el mundo debería ser consciente de que debe respetar su decisión. Y aquí es donde radica el problema: que el mundo cree que tiene derecho sobre esa persona sencillamente porque ejerció su derecho a exponer una parte de su vida a los demás. Esto está muy, muy arraigado en nuestra sociedad. Es lo mismo que cuando vas por la calle y la gente se cree con el derecho de tocarte sólo porque sí y su excusa es "no, es que va provocando". Pues esto es algo así, sólo que en un mundo virtual donde hay un número casi infinito de ojos.
      Realmente es aterrador hasta dónde puede llevar el acoso. Por eso yo insisto mucho en educar en las redes sociales, que no vale sólo con saber qué es Twitter o Facebook, sino a saber actuar tanto uno mismo como los allegados ante situaciones de este tipo.

      Otra vez me estoy enrollando... ¡y eso que sólo había venido a decirte que eso es un comportamiento ilícito! Así que te mando un email y ya, que te voy a llenar el blog de mis chorradas xD y no puede ser.

      Gracias a ti por el blog, en serio :')

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  4. No sé si el problema es la gente que os sigue o que, pero ya veo bastante gente con este problema. Yo en Twitter me siento cómoda, es la red social que más uso. me relaciono con los mismos de siempre, me resbala lo que piense de mí mas de uno y de dos y normalmente sólo paso a mirar. Stalkeo, como todo el mundo, yo sobretodo cuentas de dibujos y tal. Y no sé, ahí se acaba mi opinión. No sé si he dicho gran cosa.

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    1. ¡Hola! :)

      Es un punto de vista coherente, quizás el que más, eh, no te preocupes ;) Lo que pasa es que una vez nos involucramos mucho, demasiado, en las redes, surgen problemas como éste. Y es que todos stalkeamos y visitamos cuentas que nos gustan, pero no es lo mismo curiosear que acosar de manera que se esas personas en cuestión se crean con el derecho a juzgarla o incluso a relacionarte con la suya. Y es principalmente gente que no te conoce, o no tiene que ver contigo. Mi problema es que esto ha llegado a más, a recibir correos que por qué no decirlo, apelaban con una agotadora insistencia a esa confianza que yo le dí y la cual usa para mantenerme atada, cuando yo ya he cortado toda relación.

      Muchas gracias por pasarte :)
      ¡Besitos!

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  5. Hola bonita.

    Cuando empecé por aquí no me imaginaba realmente lo que era, al fin y al cabo solo conoces algo de verdad cuando lo experimentas. Otros pueden darte consejos pero nunca será lo mismo que vivirlo.

    El caso es que desde el principio tuve claro que debía hacer algo de lo que no me arrepiento en absoluto y de lo que estoy orgullosa: saber valorar el anonimato que ya me caracteriza y la necesidad de guardar aspectos de mi vida para mí.

    Llevo más de cuatro años por estos lares y no simpre he sabido afrontar ciertas situaciones. Quizás lo que me hace un flaco favor es ser espontánea, porque siempre hay que pensar en lo que dices igual que hay que pensar en lo que vas a escribir antes de hacerlo. Por suerte, a lo largo de todo este tiempo he aprendido que defenderte cuando creen conocerte por cuatro palabras que escribes es, la mayoría de las veces, pérdida de esfuerzo y tiempo (algo que deberíamos valorar mucho más en ciertas situaciones). Pero sí, somos humanos, tenemos sentimientos y formas de ser y, por eso, es importante la experiencia, para aprender a reacionar y valorar las redes como lo que son.

    No hace mucho una chica me dijo que no se perdía ninguna de mis publicaciones en todos mis perfiles, que le gustaba saber de mi vida. Son comentarios que en cierto modo me incomodan, porque no creo que seguir a alguien implique ser espectador de su vida, para mí es estar interesado en su trabajo y sus opiniones. Pero cada uno tiene su concepto de lo que es este medio y de cómo usarlo.

    Si hay algo que tengo claro es que no conozco a nadie. He aprendido que puedo juzgar una opinión y discutirla pero no debo juzgar a una persona por lo que parece que es. Se suele decir que las apariencias engañan, para bien o para mal. El haber vivido en mis propias carnes que alguien me vea sin verme es lo que me ha hecho abrir los ojos, por eso no gasto más tiempo ni esfuerzo en cosas que no lo merecen.

    Todos cometemos errores, tenlo por seguro, pero lo que hay que tener claro es que nuestra vida está fuera de estas paredes virtuales. Internet es una herramienta que puede ser tan positva como negativa, y nosotros somos los que tenemos el poder de inclinar la balanza, no dejes que lo hagan los demás por ti.

    Un beso.

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    1. ¡Holi!

      Desde luego que uno empieza a valorar su anonimato a raíz de este tipo de situaciones. Aunque a mí me gustaría haberlo protegido con más dedicación desde el principio. Sin embargo, supongo que son cosas que pasan, y que ningún internauta está libre de sufrir algún tipo de problema como este.

      Yo creo que también he pecado de espontánea, de no pensar lo que estaba escribiendo, ni de seleccionar aquello que en vez de acercarme más, me alejara del problema. Pero en fin, llegas a un punto en el que uno ha de meterse en su burbuja y escatimar esfuerzos en este tipo de usuarios. Cada uno es libre de utilizar las redes como quiera, pero eso sí, sin violar la libertad ni la intimidad del de al lado. Cada cual que viva su vida, que es la que le debe importar.

      Besitos.

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  6. qué buena, y real, tu reflexión, guapetona.

    creo poder afirmar que no existe un usuario de internet que no tenga una mala experiencia que poder relatar. en muchas ocasiones (a todos) nos cuesta trazar una línea entre la vida real y lo que compartimos en internet. a veces nos sentimos tan "seguros (o a gusto)" que nos olvidamos que un comentario inocente (o una conversación superflua) pueden ser el detonante que usen otras personas para atacar (o para buscar algo).

    cuando lo vemos desde fuera (o le ocurre a otra persona) siempre nos resulta muy sencillo decir el: "oh, eso a mí no me pasaría...", pero lo cierto es que, encontrarte una persona "tóxica (o que quiera herirte)" es algo de lo que ninguna red social puede protegernos. es un riesgo que viene no ya sólo con las redes sociales, sino con tener un blog o simplemente con mostrar tu trabajo.

    espero, de verdad, que todo esto se quede sólo en una mala experiencia (de las muchas que todos tenemos) y que no vuelve a repetirse.

    besos, guapetona <3

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    1. ¡Hola, preciosa! :D

      Gracias por tus palabras, qué ilusión me hace tenerte por aquí :* Creo que enmarcaría tu comentario en un cuadro que colgaría en los cabeceros de algunos que yo me sé. Porque a veces se nos olvida que los problemas en las redes son muy difíciles de evitar, de tan sutilmente que puedes enredarte en ellos. Y eso fue lo que me pasó a mí, una cree que todo fluye con normalidad, cuando ciertamente estás inflando una bomba que estallará de un momento a otro. Por eso hay que cortar de raíz cualquier tipo de conexión con ese problema, y usar la experiencia como guía para no volver a caer.

      Muchas gracias, de verdad, por todo el apoyo y vuestras palabras siempre amables y honestas, ¡lo valoro mucho! ¡besitos!

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  7. Yo uso twitter desde hace 3 años aproximadamente, y no le doy tanta importancia a los comentarios que pueden hacer sobre mí, yo escribo lo que se me da la gana y soy consciente de lo que puede suceder, ya sea que haya publicado algo personal o alguna opinión. En mi experiencia he tenido algunos problemillas con varios usuarios porque no se está de acuerdo o porque no se tolera algún comentario que hice, pero no es gran cosa, es decir, es una red social, y que cada uno piense lo que se le de la gana, total yo no cambiaré mi punto de vista. También depente de tu timelime, depende del tipo de personas a las que sigas, en mi caso, sigo solo adolescentes de entre 13-18 años, y siempre están escribiendo (me incluyo), sobre la escuela, sus ídolos, alguna cosa que le molestó en su día, deseos, etc. Por otro lado también tuve "amistades" gente con la que comparto gustos, es bonito, twitter también tiene su lado bueno, casi siempre estoy hablando con personas acerca de cualquier tema, es divertido. Y para mí, la red social (solamente twitter), no me parece un tema de gran polémica, y creo que los tipos de conflictos que llegaré a tener no pueden ser tan mayores, no me afectaría en mi vida diaria ni nada de eso. !Saludos!

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    1. Hola, Elle.

      En realidad es una red más polémica de lo que se piensa, como todas, pero también depende de la experiencia de cada cual con la misma. Personalmente creo que, si bien la controversia entre opiniones es inevitable y mayormente sana para coger perspectivas y aprender otras cosas nuevas, una vez es tu vida privada o tu persona misma la que se ve complicada en una situación de persecución y acoso, que fácilmente puede acabar en extorsión, entonces sí que nos afectará, tarde o temprano, de una manera u otra. Y la actitud frente a esta situación será determinante para salir lo menos asqueada y dañada posible.

      No soy de dar consejos, pero sinceramente pienso que todos hemos de velar por nuestra integridad, y no pensar «esto no me pasará». Porque ya te digo yo, que pasa.

      Besitos :)

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